Ludwig Zeller, desde el callejón de la luna PDF Imprimir E-mail
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Escrito por Cintia BAUTISTA ORTIZ   
Viernes, 06 de Abril de 2012 16:54
Su vida misma es un acto poético y un volcán en constante erupción. Ludwig Zeller llegó a los 85 años de edad, vigoroso y alegre, obsequiando a la humanidad su obra convertida en poemas, pinturas, dibujos, caligramas y publicaciones variadas.

Radicado en Oaxaca desde 1993, el poeta y artista plástico chileno, de voz cálida y profunda habituada a contar sueños, pasa sus días en San Andrés Huayapan. Desde la ventana de la habitación de su hogar en el Callejón de la Luna, admira los campos, la Sierra de San Felipe y la zona arqueológica de Monte Albán.

Tal vez por esto los sueños de Ludwing Zeller no encuentran límites al volcarlos en su poesía y cultiva su afición por el azar que rige al mundo.

Nacido en Río Loa, Chile, un rincón perdido al norte del desierto de Atacama; lugar en el que las nubes, junto al mar, alimentan a los pájaros al amanecer, el maestro de las letras comparte sus sentimientos y abre su corazón, generoso, gentil y sensible, tal como es él.

“El sueño es ir, es enfrentar las cosas más extrañas para los seres humanos, es ver, conocer… Se llama sueño pero en la práctica es la exploración interior y así pueda uno descubrir otro mundo que lo enriquece para el resto de la vida. Es la cosa endeble, sin tener esa visión me habría sido imposible para mí hacer poesía desde que era adolescente”, dice.

Y sí, Ludwig es un surrealista que ha entrado a fondo al territorio donde los sueños y la realidad se convierten en un solo universo poblado de imágenes polivalentes, llenas de sucesos complejos a través de los cuales se detona una significación de las cosas irrepetible y desconcertante.

Impulsor de talleres literarios, de artes plásticas, lecturas, exposiciones de pintura y collage, conferencias y diversidad de actividades que como en la tierra fecunda sembraron una semilla en jóvenes y adultos, involucrados hoy en la literatura, el maestro Zeller dedica a la mujer, el amor, el espacio, el tiempo y los lugares, el lenguaje de sus sueños y el surrealismo que de manera natural e irremediable se apega tanto su obra plástica como literaria.

Para su compañera de vida por 48 años, Susana Wald, el poeta y collagista, amigo personal de Octavio Paz y admirador del oficio de Marx Ernst, es un catalizador que cambia la vida de la gente y un volcán en constante erupción.

Así, Zeller nos conduce en el lenguaje de la poesía, de la que él considera es lo que da sentido a la vida. “Creo que es una forma de iluminación con que los seres podemos sobrellevar lo cotidiano, acercarnos a la magia, al mundo paralelo de los sueños. ¿Qué más se puede pedir?.

DESPERTAR
(Fragmento)

Yo te espero cada hora cual si fuera la última,
al recordar tu llanto cuando pasas al borde del abismo
y tiemblas al asumir las vidas ya pasadas.
Recuerda que vivir es apenas un préstamo.
Como un pájaro herido te busca en la enramada
donde no cae sangre sino miel, ¡y despierto!
¿Estás allí? ¿Lloras allí? ¡Hay que asumir los sueños!


ALGUNAS DE SUS OBRAS
  • Los placeres de Edipo 1968, Editorial Universitaria, Santiago de Chile
  • Las reglas del juego 1968, Ediciones Casa de la Luna, Chile
  • Mujer en sueño, 1975
  • Cuando el animal de fondo sube, la cabeza estalla, 1976
  • In the Country of the Antipodes, 1979
  • Ludwig Zeller, a Celebration, 1987
  • Salvar la poesía, quemar las naves, 1988 Poesía bastante difícil pero al mismo tiempo muy interesante. Cabe mencionar que presenta imágenes surrealistas.
  • Zeller sueño libre, 1991
  • Río Loa, estación de los sueños, 1994
  • Los engranajes del encantamiento, 1996
  • El embrujo de México, 2003
  • Preguntas a la médium y otros poemas, 2009, Cuarto Propio, Santiago